|
un producto muy seguro
|
|
|
Globos de latex - un producto muy seguroLos
globos de látex fueron fabricados por primera vez en 1847 en el Reino Unido. El
producto, el mercado y la tecnología han dado pasos de gigante desde entonces.
Sin embargo en Europa, la fabricación y distribución de globos ha quedado en
manos de empresas familiares, algunas de las cuales se remontan a más de 7 décadas.
A la hora de crear y fabricar un producto que siempre ha sido un favorito para
niños y mayores durante siglos, la seguridad siempre ha sido prioritaria. Con
este fin, hace 2 años, fue fundado el European Balloon Council con el único
fin de conseguir los más altos niveles de salubridad, seguridad y protección
al medio ambiente en el mercado de globos europeo. Recientemente,
un grupo de gobiernos europeos y organismos medioambientales han estado
investigando los niveles de nitrosaminas y compuestos nitrosables en alimentos y
productos de consumo diario. Las nitrosaminas forman parte de un grupo de
sustancias catalogadas por los especialistas como potencialmente cancerígenas. Existen
en variables niveles de cantidad en la mayoría de nuestros productos
alimenticios tales como el tocino, las hamburguesas a la parrilla, en carnes y
pescados ahumados, cerveza, fumadores pasivos y en otros muchos aspectos del
entorno. Aunque los niveles en los
productos alimenticios han disminuido en los últimos 20 años, todavía
persisten. Las nitrosaminas no son causa potencial de ningún daño mientras no
sean ingeridas en cantidades suficientes para causar alguna afección y para los
componentes nitrosables sólo se convierten
en dañinos potenciales
cuando alcanzan el estómago. Dentro
de la Unión Europea, la legislación sólo existe para tetinas y chupetes
infantiles. En Alemania hace aproximadamente 10 años, fueron marcadas unas
directrices para los niveles de nitrosaminas y sustancias nitrosables en globos
para jugar. Esas directrices estaban basadas en la legislación para chupetes y
tetinas y las limitaciones establecidas para globos eran efectivamente las
mismas que aquellas para chupetes y tetinas. A
pesar de la falta de legislación, la industria del globo europea se ha
orientado responsablemente hacia las directrices alemanas en lo que respecta a
las nitrosaminas para los biberones y tetinas. Es
importante que esto sea observado desde la perspectiva de la exposición
comparativa. Ambos son productos de inmersión en látex, pero ahí termina la
similitud. Tetinas y biberones continúan el contacto oral con los niños. La
legislación de la Unión Europea establece que para los globos de látex no es
aceptable para niños menores de tres años de edad y requieren vigilancia sobre
niños de edades por debajo de los ocho años. De ahí que la industria está
dando un paso hacia una norma para tetinas y biberones que han prolongado la
exposición oral con niños, aunque los globos llevan etiquetas de advertencia
hacia niños menores de tres años de edad. Como
consecuencia, el uso de tetinas y biberones por parte de niños puede provocar
ingestión, y por eso la necesidad de un control estricto del nivel de
nitrosaminas y compuestos nitrosables. Mientras que, con los globos, en ningún
caso tendría que haber ingestión. Incluso
si hubiera algún contacto oral accidental, por un niño pequeño que intenta
inflar un globo con la boca, la consecuencia no tendría ninguna relevancia. Las
pruebas hechas con tetinas y biberones tienen en consideración el área total
de la superficie del producto. El
inflado de un globo comporta un contacto con una parte muy pequeña de la
superficie total del globo, y por un periodo de tiempo muy limitado. Como
consecuencia, la industria europea de globos se está orientando hacia los límites
de uso de los productos de niños, cuya exposición adicional puede ser medida
en múltiples de millares de veces, de la de un niño que infla un globo de látex. Todo
esto implica que hay de hecho alguna exposición. Con el riesgo de ser
repetitivos, no tendría que haber ninguna exposición. Todos los envases
explican muy claramente que el producto no es apto para niños con menos de tres
años de edad y que se necesita supervisar a los niños con menos de ocho.
Actualmente, los fabricantes ponen advertencias en sus bolsas que indican que
los globos tendrían que ser inflados con una bomba para globos, sin que haya
ningún contacto oral. Además, en el envase también hay advertencias que
indican que las piezas resultantes de la rotura de un globo tienen que ser
tiradas inmediatamente. Un
estudio muy reciente hecho por cuenta de las autoridades holandesas encontró
que no había ningún riesgo para la salud proveniente de los globos. Este
estudio fue hecho asumiendo el escenario peor y también asumiendo el caso que
hubiera habido contacto oral por niños pequeños. De hecho, un niño está expuesto a
altos niveles de nitrosaminas que se encuentran en algunas comidas y en humo
pasivo, además de los que se encuentran en el ambiente doméstico. No
sólo los globos no presentan riesgos de nitrosaminas para la salud. También
tienen beneficios para el medio ambiente. El látex es un producto natural que
proviene del árbol de la goma y que crece in algunas áreas tropicales. Ningún
árbol es cortado para producir el látex. El látex se obtiene con un proceso
de recogida través un corte en la corteza. Así que los cultivos de
goma natural contribuyen en manera importante a eliminar los gases
producidos por los países industrializados. Como consecuencia, el
consumo de productos de látex implica el cultivo y el mantenimiento de
árboles de goma, contribuyendo a la prevención contra la deforestación. Como
producto final, el globo de látex es totalmente biodegradable. Los
globos de látex probablemente tienen un historial de seguridad sin precedentes.
Para ser un producto que toda persona en el mundo desarrollado ha probado al
menos una vez, y así ha sido desde más de 150 años, es un historial del que
la industria está con razón orgullosa. Por la naturaleza misma del tipo de
negocio involucrado, no hay ningún beneficio en producir un producto que
pudiera ser considerado, en alguna manera, peligroso para el consumidor. En
conclusión, los globos no son productos con riesgo para la salud. Están
claramente etiquetados para que no sean inflados con la boca o manejados por niños
de menos de tres años, y pueden ser usados por niños con menos de ocho años sólo
si son supervisados. Los fabricantes están también introduciendo nuevas
etiquetas que recomiendan que los globos sean inflados usando una bomba. Los límites
de orientación, introducidas originalmente para los globos de látex,
provenientes de las que inicialmente fueron desarrolladas por las tetinas y
biberones, claramente no tienen totalmente en cuenta la manera muy diferente con
la cual estos productos son usados o el grado de exposición de un niño. |
|
Copyright © 2003 European Balloon Council
|